¿Les ha pasado que alguien comienza la conversación incómoda sobre tener hijos después del matrimonio? Como si se tratase de subir de nivel, de pasar de primaria a secundaria, de un camino marcado por la replica. Desafortunadamente, aún existen personas que piensan que los seres humanos deben seguir ese camino marcado y la idea de la familia con hijos es la única que tiene sentido. Sin olvidar que las mujeres son las más cuestionadas si eligen no tener hijos.
El término familia
Desde tiempos remotos, la familia tenía una función como una alianza en la cual se busca cubrir beneficios dentro de una comunidad.
Según la página del Redalyc, la palabra familia viene del latín y significa “grupo de siervos y esclavos patrimonio del jefe de la gens”, a su vez derivado de famŭlus, “siervo, esclavo”. Con el paso del tiempo el rol de la famillia fue cambiando, pero al principio servía para tener hijas e hijos que ayudaran al trabajo del hogar o servir como moneda de cambio para crear más alianzas con otras familias.
Con el paso del tiempo, el rol de la familia, fue cambiando y se fue posicionando como la institución que es base de la sociedad y desde un punto de vista psicológico como un pilar clave para el desarrollo del ser humano. Todo esto suena muy bonito si olvidamos que existen todavía jerarquías muy bien establecidas.
¿La familia depende de las oportunidades?
En 2024, aún hay familias que se rigen por alianzas y la búsqueda de beneficios, comúnmente hablamos de familias más privilegiadas, aunque no dudamos que existan personas que a consecuencia del machismo buscan casarse para obtener aunque sea un beneficio base como: casa, vestido y sustento.
La otra cara de la moneda va relacionada a los recursos humanos y qué es mejor para una empresa u empleador en búsqueda de mano de obra que le permita generar ingresos. De ahí las teorías marxistas pueden darnos unas pistas.
La familia burguesa para Engels con base en la ideología marxista, se puede explicar como:
Pero veamos: ¿en qué se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución.
El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Friedrich Engels (1884)
Aunque suena fuerte la palabra prostitución. Esta descripción podría aplicarse todavía a muchos trabajos donde suele existir una discriminación hacia las mujeres y más si están casadas, dándole preferencia a los hombre quienes potencialmente puedan casarse y tener alguien que les procure para que sigan rindiendo para sus intereses de negocio. Afortunadamente algunas leyes buscan la equidad en las oportunidades laborales, pero las brechas salariales son aún un reto a vencer.
Realizamos un salto temporal a países como Japón, donde algunas personas se están casando entre amigas y amigos para recibir los beneficios que se le ofrece a las parejas casadas, como descuentos en impuestos, así como protección familiar. Claro, esto es solo una tendencia, pero refleja que el matrimonio no es necesariamente amoroso, pero sí tiene sus beneficios en la época actual. Aunque solo está tendencia está en un nicho, dice mucho sobre el significado de matrimonio y familia.
La política detrás de las hijas e hijos
¿Por qué las parejas deciden embarazarse? ¿Cuántos embarazos no planeados ocurren? ¿Cuántos de éstos son embarazos no deseados? ¿Por qué las personas podrían decidir no tener hijos?
Ojalá, viviéramos en una realidad en la que la privacidad de nuestros cuerpos fuese respetada. La realidad, es que las personas más tradicionalistas comúnmente educadas dentro del patriarcado no podrán entender el porqué una mujer no quiera embarazarse. Aún se escuchan generaciones que piensan que la realización de la mujer es el matrimonio y la maternidad.
La economía es un factor importante para motivar a las mujeres hacia el camino de la independencia. Más allá de tener que trabajar por la falta de recursos es también el tener que trabajar para no depender de alguien y, hoy en día, mantener un trabajo es más sencillo cuando no hay descendencia a quien cuidar. Las mujeres encontraron otra forma para sentirse realizadas al tomar el camino que ya tenían los hombres.
No hay una razón fija del porqué hay mujeres que no quieren hijos, simplemente hay más opciones, más caminos para las mujeres como seres humanos que buscan ser libres y poder elegir el que más les convenga. Algunas lo eligirán por el cambio climático, otras por no querer experimentar un embarazo, existirán las que quizá esperan a cumplir una edad; así muchos casos tan variables como la diversidad humana que existe.
La extrema derecha que suele ser ultra conservadora y religiosa, ve a esta liberación como un riesgo a su carrera política. En 2024, hay naciones que se preocupan si los movimientos migratorios afectan la natalidad nacional, como es el caso de España donde de formas despectivas y racistas, se sienten invadidos por las personas de ascendencia marroquí, sin olvidar que el acceso a educación sexual y métodos anticonceptivos podría variar dependiendo de la localidad donde las familias vivan, así como de sus ingresos o si el producto del embarazo fue por una tragedia o si el padre elige ausentarse.
Sin preguntarse qué opciones podrían ofrecerles al resto de la población porque sí, es una realidad que aunque la constitución de cada país mencione derechos, entre el texto y la acción hay un gran trecho y aún así, existirán mujeres que no querrán tener hijos. Por eso es más fácil para estos partidos políticos anticipar quitar derechos como el derecho al aborto como la estrategia quisieran expandir en Estados Unidos y antes hasta el derecho a la pastilla de emergencia no exisitía en Honduras, legalizada en 2023.
El valor de las mujeres como madres
Hemos tocado solo la punta del iceberg sobre toda la presión que existe sobre las mujeres y su capacidad de gestar, que no debemos dejar de lado que existen mujeres que podrían ser infértiles y hasta estériles, pero con los avances tecnológicos o en algunos casos la adopción (que la adopción es muy complicada de realizar y da para otra nota), podrían ser madres; siendo la posibilidad de maternar el valor que algunas personas les podrían dar, antes de conocerlas como personas con ambiciones y sueños.
Tomar la decisión de ser madre no es una decisión sencilla, es un trabajo de tiempo completo que perdura hasta que se abandona el plano terrenal. Ser madre está bien, así como no serlo también. Actualmente y durante toda la historia de la humanidad, parece estar normalizado aceptar a padres que eligen no ser padres sin importar la edad gestacional del embarazo así como la edad de quien sí nació.
Por fortuna, las familias han ido evolucionando y pueden ser variadas, no necesariamente estar ligadas por la sangre para ser funcionales y ese concepto está creando comunidades seguras para las más afortunadas de vivir en ciudades o países donde todavía haya más derechos que restricciones, en especial, porque entre más restricciones sobre el cuerpo de las mujeres, siguen sin existir regulaciones hacia los padres ausentes. Aunque se estén dando pequeños pasos respecto al tema.
Sigamos luchando por maternidades elegidas, niñas y niños queridos, así como mujeres y personas con opciones para dictar su propio camino. Todas las personas merecemos libertad y felicidad.
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Michell Mor es una comunicadora digital que utiliza sus habilidades en marketing para promover el bienestar y ayudar a las personas a tomar decisiones informadas sobre su bienestar. Está comprometida a ayudar a organizaciones sociales y ONGs a alcanzar sus objetivos a través de estrategias digitales innovadoras.